tu rencor el fuego que destruye. tu venganza la sal en la tierra, volviéndola yerma y por siempre inhabitable.
toda tuya la destrucción. Admira tu obra, tu elección,y siente mi pena por ti, animal encadenado a su furia y en su orgullo negado al uso de la razón.
Mi distancia asumida, por obligada. Soy paciencia y sé aceptar. Tu obra es tu condena. Tu destrucción es tu castigo: te seguirá y se repetirá vayas donde vayas.